El sistema Bach en la terapéutica de Epika es de considerable notabilidad. El uso de las esencias florales ayudan en el después del diagnóstico que hagamos con la biodecodificacion por ejemplo,  sobre la situación o causal del programante y desencadenante del síntoma.

Así es entonces, que una vez detectada la vivencia y creencia pre-fijada por el consultante; la utilización adecuada y adaptada específicamente de una o varias flores ayudan a desprogramar esa creencia, diluyendo y borrando esos mapas neuronales creados respecto de esa situación específica.

Resumiendo las esencias ayudan a que la emoción fuera de equilibrio retorne a su centro, y que las respuestas no sigan estando desactualizadas, sino que se pueda desanclar la energía del pasado para comenzar a construir nuevos mapas neuronales basados en el presente y en el futuro que se desea, desactivando los síntomas y potenciando recursos positivos que impulsen a nuestro favor al momento de plasmar en la realidad el presente y futuro deseado.  

Nuestros sentimientos son como una cebolla ya que se organizan en capas que se van generando para ir protegiendo los que están debajo. Es por esto que es frecuente que tengamos que ir rotando las formulas en un mismo consultante para ir adaptándolas a los diferentes estadios del proceso que ira transitando desde que comienza las consultas hasta que recibe el alta.

Al inicio del tratamiento se van a utilizar las flores necesarias para corregir lo más “urgente”, en el aquí y ahora y aunque haya cosas más “importantes” que corregir también.

Generalmente tras unas semanas de tratamiento, estos sentimientos urgentes tienden a ceder “pero” aparecen debajo o se hacen más notables otros sentimientos que estaban más escondidos, reprimidos o arraigados. Es en ese momento que se debe evaluar el cambio de formula.

A medida que el tratamiento avanza y se va llegando a lo más profundo, es probable que los tiempos de respuesta sean más largos y que se tarde más en resolver estos desequilibrios. Esto es porque cuanto más profundo vamos, más arraigados y enquistados están estos sentimientos ya que responden a creencias más profundas, arraigadas y probablemente más antiguas dentro del sistema familiar y por lo tanto, más trabajoso resultara disiparlo.

¿Cómo harán las flores de Bach este trabajo?

Lo harán aplicando el principio de resonancia energética, trabajando por mecanismo físico de resonancia.

Cada esencia floral (como cada elemento del Universo) y cada emoción, tienen su sello propio de vibración energética; entonces, al detectar la emoción o patrón de conducta que esta fuera de equilibrio, se elige la esencia floral que tiene esa vibración en perfecto equilibrio y de ese modo, comienza a actuar en resonancia llevando la energía vibratoria de esa emoción desequilibrada otra vez a su centro “recordándole” cual es la verdadera vibración que debe tener.

CONSIDERACIONES GENERALES

  • Las flores no tienen contraindicaciones, no causan sobredosis o efectos colaterales.
  • Pueden ser recetadas para bebes, siendo disueltas en una cucharadita de agua o en la mamadera. Es el mismo procedimiento para animales.
  • La duración del tratamiento varía en cada caso.
  • Una vez lograda la remisión total de los síntomas,  debemos mantener el mismo remedio por lo menos por 2 meses.
  • Después de un tratamiento, es muy difícil volver al mismo problema porque si estuvo bien realizado, el mapa mental/neuronal de esa creencia ya se disolvió lo suficiente como para que el nuevo mapa tome la fuerza necesaria como para que sea el único a reforzarse sistemáticamente.
  • Con el tiempo el terapeuta va sacando y agregando flores de acuerdo a las diferentes capas de la cebolla que se van tratando.
  • Después del tratamiento completo (en general de 5 a 8 meses) la persona puede parar y solo tomar flores en condiciones especiales.
  • La enfermedad del cuerpo se relaciona con el decaimiento de la salud psicológica, por lo que es importante frente a enfermedades crónicas, progresivas o terminales ir evaluando el deterioro energético global y los distintos cambios emocionales que se puedan ir generando en el proceso.  Son muy útiles en los cuidados paliativos de pacientes terminales para mejorar su calidad de vida y su estado de ánimo.
  • La terapia infantil es excelente porque evita que se formen camadas de defensa en el subconsciente. Los niños resuelven sus “conflictos” en tiempo record comparados con los adultos y a la vez generan herramientas más saludables para enfrentar las circunstancias de la vida. 
  • El tratamiento devuelve la medida adecuada a las emociones y sentimientos. Los vuelve al centro. Elimina sentimientos en más y en menos.
  • Las flores de Bach nos quitan las diferentes mascaras que vamos generando como defensa. Elimina aquellas que no nos sirven y que son desmedidas o mal utilizadas, las que nos dañan en lugar de ayudar.
  • Nos ayuda a reencontrarnos con recursos olvidados, con sentimientos reprimidos. Con los buenos para disfrutarlos y con los negativos para poder trabajarlos y liberarlos.
  • El tratamiento es hecho de acuerdo con la personalidad de cada consultante.

GRUPOS DE FLORES

El Dr Edward Bach dividió a las flores que el descubrió en 7 grupos según diferentes estados generales a tratar. Debemos aclarar que cada una dentro de estos grupos, responden a una subtonalidad específica de la emoción.

Grupo 1 para tratar los temores.

Grupo 2 para tratar la incertidumbre.

Grupo 3 para tratar el desinterés en lo actual.

Grupo 4 para tratar las manifestaciones de la soledad.

Grupo 5 para tratar la susceptibilidad a las influencias y opiniones de los demás.

Grupo 6 para la desesperación y el abatimiento, aquellos que sufren por los demás.    

¿Te gustó este artículo?

Últimos Artículos

Suscríbete y recibe las novedades en tu email

Sígueme en las Redes

Pin It on Pinterest

Share This
Ir arriba